Un año más y vos ahora nos acompañás con tu eterna sonrisa y asida en los hermosos recuerdos de cosas compartidas.
La semana pasada obtuvimos algo de paz, al obtener al menos Justicia de los hombres. Una justicia que puso en relieve el inmenso valor de las convicciones con las que viviste tus cortos 19 años, pero que hicieron imposible el ultraje y te provocaron la muerte.
Nos hay persona que te haya conocido, nosotros, nuestras familias, tus amigos, nuestros amigos que no haya, en algún momento, llorado por el veredicto. Esta condena le pone inmenso valor a lo que pasaste; fuiste una “leona” en la lucha.
Toda tu vida encaraste de esa manera las cosas y por eso para propios y extraños, te has convertido en un punto de referencia que por mucho tiempo la gente no olvidará.
Nosotros no lo haremos en el resto de nuestra vida. Ha sido un honor haber compartido todos estos años nuestra vida con la tuya, y gracias por habernos enriquecido con tus enseñanzas.
Sole, brillarás en nuestros corazones. Te amamos para siempre.
DANIELA, VICTORIA Y GUILLERMO